

Por qué Estados Unidos quiere Groenlandia
El mapa de los Estados Unidos que conocemos hoy no siempre fue así. Dos de sus estados más estratégicos, Alaska y Hawái, se integraron de maneras muy distintas, y hoy, el renovado interés de Washington por Groenlandia sugiere que el país norteamericano aún considera que su geografía no está cerrada.
Alaska: De “locura” a tesoro estratégico
En 1867, Estados Unidos concretó la compra de Alaska a Rusia por 7.2 millones de dólares (unos 150 millones de dólares actuales). En aquel entonces, la transacción fue duramente criticada por la prensa y los políticos, quienes la apodaron la “locura de Seward”, en referencia al secretario de Estado que impulsó el trato.
Rusia decidió vender el territorio debido a que le resultaba imposible defenderlo desde Europa y temía perderlo ante el Reino Unido. Aunque el precio fue de apenas unos centavos por acre, lo que parecía una compra absurda se transformó en un acierto histórico décadas después con el descubrimiento de oro, petróleo y gas. Además, durante la Guerra Fría, Alaska fue una pieza clave para la vigilancia de la Unión Soviética.
Hawái: Una anexión envuelta en controversia
A diferencia de Alaska, Hawái no fue comprado, sino anexado. A finales del siglo XIX, Hawái era un reino independiente con su propia monarquía. Sin embargo, en 1893, un grupo de empresarios estadounidenses, respaldados por marines, derrocaron a la reina Liliʻuokalani.
A pesar de que la reina nunca renunció formalmente al trono y denunció la ilegalidad del acto, Estados Unidos anexó el territorio en 1898, convirtiéndolo finalmente en su estado número 50 en 1959. Su valor estratégico quedó demostrado en 1941 con el ataque a Pearl Harbor, consolidándose como un punto vital de abastecimiento naval y militar en el Pacífico.
El nuevo objetivo: ¿Por qué Groenlandia?
El interés por Groenlandia no es un fenómeno reciente. Estados Unidos ya intentó comprarla en 1867 y nuevamente tras la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, esta isla, la más grande del mundo, es objeto de deseo por diversas razones estratégicas:
- Rutas Árticas: Controla rutas de navegación que se han vuelto más accesibles debido al deshielo.
- Recursos Naturales: Posee minerales críticos para la tecnología moderna y la industria de defensa.
- Presencia Militar: Estados Unidos ya opera allí una de sus bases militares más importantes para la vigilancia espacial y defensa aérea desde la Guerra Fría.
La historia de la expansión estadounidense deja una lección clara: Alaska se adquirió cuando parecía inútil y Hawái cuando su valor estratégico era evidente. Con Groenlandia bajo observación, queda claro que para los Estados Unidos, cuando se trata de poder y geografía, el mapa nunca está completamente cerrado.









